miércoles, marzo 09, 2005

El inventor de la cama mesilla

No he sabido averiguar quién ideó la mesa camilla. Tampoco sabré nunca (y eso que "nunca" es demasiado tiempo) quién inventó la cama mesilla. Sólo puedo asegurar —aunque con reservas— que yo soy uno de sus más fervientes admiradores y —tal vez— una de las personas que mejor ha aprovechado el hallazgo.

La cama mesilla consiste en un lecho que se transforma asombrosamente en mesa con sólo disponer sobre él varias revistas, libros, una bandeja con el desayuno o el almuerzo (depende de la hora del día) e incluso un tablero de ajedrez, en caso de disfrutar de suficiente espacio.

Hubo años en que no hallé, tal vez sin razón, motivo alguno para levantarme de la cama mesilla, excepto el de evacuar el vientre o la vejiga. Leí y releí cientos de libros (y se me secó el cerebro para la vida práctica). En aquel mágico tiempo de lecturas y partidas de ajedrez, mi cama mesilla se transmutaba en alfombra voladora, como Clavileño en Pegaso alado.

Un buen día —un mal día— bajé de mi Clavileño y me dediqué al negocio de la vida real. Ya no invierto en sueños.

Nemoroso

2 Comments:

At 10:37 p. m., Blogger FMOP said...

Constituyen anagramas imperfectos, que juegan también con diversas lenguas, Salicio (ici Laso), anagrama de Garci Laso en francés; Nemoroso, por el contrario, es una alusión a Boscán (de nemorosus, ‘boscoso’ en latín).

 
At 10:37 p. m., Blogger FMOP said...

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