lunes, abril 25, 2005

Educando a Rita

Es el título de una película de 1983 en la que un profesor da forma a Rita, una mujer que desea volver a estudiar. En 1989, "Cartas a Iris" muestra la relación entre una mujer viuda y un cocinero acomplejado porque no sabe leer ni escribir.

Ambos filmes me parecen —aún hoy— algo pretenciosos y convencionales. Siempre entendí la adquisición del saber como una conquista difícil, inacabada y permanente del género humano; es decir, de los hombres y de las mujeres.

Como hombre que me sé y me siento —y al que sólo otro hombre puede comprender cabalmente—, nunca aspiré a "educar a Rita", aunque sí la he buscado desesperadamente.

"Rita" está enamorada de la vida, le apasiona leer, reflexiona; milita en el partido de la opinión propia, no es intolerante ni sexista, ama la libertad, le estremece el arte y la fragilidad del ser humano; es honrada, no calcula, tampoco es manipuladora; fiel a sus sentimientos, a veces es amiga y otras, compañera. Es tan interiormente hermosa, tan deslumbrante, que otra belleza no importa.

A lo largo de mi vida, he encontrado a "Rita" en algunas mujeres que a veces pasaron a mi lado sin verme. Hoy soy un hombre con suerte: "Rita" es mi compañera.

Nemoroso.