lunes, abril 04, 2005

Memoria

Recuerdas amigo Nemoroso estas palabras:

Escribo caso porque sí, como si –por decir una atrocidad- estuviese en mi propia naturaleza; escribo para dar vida o formar o -!qué sospecha¡- deformar a mis fantasmas interiores, mis entes ideales o mis entelequias quizás. No creo en la afirmación ni en la negación, me parecen ambas fanatismos; creo que el hombre sincero es duda, resbalo, abismo, y a él me dejo ir.

Salicio

1 Comments:

At 9:10 p. m., Blogger simalme said...

La duda ofende, y la vida es duda, conclusión...

 

Publicar un comentario

<< Home